El Gobierno ratificó que no dará marcha atrás en la eliminación de la subvención a los combustibles, pese a las protestas y bloqueos que se registran en varias ciudades del país. La viceministra de Autonomías, Andrea Barrientos, afirmó que la decisión responde a la falta de recursos económicos y aseguró que el Estado ya no puede sostener ese gasto.
Mientras tanto, transportistas de La Paz, El Alto y Santa Cruz activaron medidas de presión que derivaron en bloqueos, reducción del servicio público y una subida unilateral del pasaje. En algunas ciudades, la tarifa casi se duplicó, lo que obligó a la población a buscar alternativas para movilizarse y generó malestar social.
Desde el Ejecutivo se reiteró la disposición al diálogo con todos los sectores, pero se dejó claro que la medida no será revertida. La autoridad explicó que el decreto no solo elimina la subvención, sino que también contempla acciones de apoyo social, como el aumento de la Renta Dignidad y el incremento del salario mínimo nacional.
El conflicto se desarrolla en un escenario de tensión creciente, con calles bloqueadas, transporte irregular y reclamos ciudadanos por el impacto directo en la economía diaria. Pese a este panorama, el Gobierno insiste en que la decisión es definitiva y responde a la situación real de las finanzas del Estado.