Bolivia confirmó este miércoles dos nuevos casos de la variante K de la influenza A H3N2, detectados en los departamentos de Santa Cruz y Chuquisaca. Así lo informó la ministra de Salud y Deportes, Marcela Flores, quien destacó que ambos pacientes se encuentran estables y bajo seguimiento médico.
Los casos corresponden a niños menores de cinco años que, tras presentar síntomas respiratorios, fueron sometidos a pruebas especializadas de secuenciación genómica, lo que permitió identificar la variante. Actualmente reciben tratamiento en sus domicilios y no presentan complicaciones.
Con estas nuevas confirmaciones, el país suma cuatro casos de la variante K: los dos primeros fueron registrados en El Alto y la ciudad de La Paz. Las autoridades aclararon que, aunque a la fecha se contabilizan 76 casos de influenza A H3N2 en total, ninguno de ellos guarda relación epidemiológica con la variante K.
Ante este escenario, la ministra Flores hizo un llamado a la calma y reforzó la importancia de la prevención. Recomendó mantener las medidas de bioseguridad, como el uso de barbijo en caso de síntomas, el lavado frecuente de manos y la ventilación de espacios cerrados. Asimismo, instó a la población a acudir oportunamente a los centros de salud ante cualquier signo sospechoso, para recibir evaluación médica y pruebas laboratoriales que permitan un diagnóstico oportuno.