Estados Unidos anunció que controlará por tiempo indefinido la venta de petróleo de Venezuela, una decisión que marca un giro en el manejo del principal recurso del país sudamericano. Washington será el encargado de colocar el crudo venezolano en los mercados internacionales y de administrar los ingresos generados por esas operaciones.
El secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, señaló que las ventas serán realizadas directamente por el Gobierno de EE.UU. y que los fondos se depositarán en cuentas bajo su control. Según explicó, esos recursos podrían retornar a Venezuela con el objetivo de beneficiar a la población, en el marco de una estrategia para impulsar cambios políticos y económicos.
La medida incluye un levantamiento selectivo de sanciones que permitirá el transporte y la comercialización de crudo y derivados, tanto hacia refinerías estadounidenses como a otros mercados. Washington también advirtió sobre el deterioro del sistema eléctrico venezolano, cuya debilidad ha afectado de forma directa a la producción petrolera y a la economía del país.
En este contexto, el Gobierno estadounidense considera que Venezuela mantiene un alto potencial energético pese a años de mala gestión. Aunque reconoce que se necesitarán grandes inversiones y tiempo para reactivar plenamente el sector, confía en que el control de las ventas de petróleo permita incrementar gradualmente la producción y abrir nuevas oportunidades económicas.