El mundo del folklore se encuentra convulsionado tras conocerse la decisión de la Asociación Federal de Raíces Criollas de expulsar de sus filas al reconocido cantante Chaqueño Palavecino. La medida surge como consecuencia directa de la reciente aparición del artista sobre el escenario del Festival Nacional de la Doma y el Folklore de Jesús María, donde compartió protagonismo con el presidente de la Nación, Javier Milei.
Desde la entidad fueron tajantes al justificar la sanción, manifestando que la participación del músico en ese contexto político resulta estrictamente "incompatible con la esencia criolla" que la institución profesa defender.
Para las autoridades de la asociación, el vínculo público entre la figura del artista y el mandatario nacional rompe con los valores tradicionales y la neutralidad que consideran fundamental para la representación de las raíces culturales del país.
Este hecho ha provocado un fuerte revuelo en el ámbito de la música popular, reabriendo una grieta de opiniones encontradas. Mientras algunos sectores critican la expulsión como un acto de intolerancia, otros sostienen que las instituciones culturales deben resguardar su identidad frente a la política partidaria.
Por el momento, el artista no ha emitido un descargo oficial, pero la polémica ya se perfila como uno de los hitos más tensos en la relación entre el arte y el poder en lo que va del año.