Madres de recién nacidos atendidos en el servicio de Neonatología del Hospital Materno Infantil Germán Urquidi denunciaron que sus hijos fueron dados de alta sin estar completamente estables, en medio de una presunta saturación del área y el cierre de la sala de terapia intermedia neonatal. Según los testimonios, varios bebés prematuros o con bajo peso habrían sido enviados a casa antes de tiempo, lo que derivó en reingresos de emergencia e incluso traslados a otros centros médicos.
Una de las madres relató que, horas después de llegar a su domicilio, su hijo dejó de reaccionar y tuvo que volver de urgencia al hospital, donde asegura no había pediatra ni espacio para internarlo. Otro caso expone que un recién nacido de apenas 1.435 gramos fue dado de alta sin haber desarrollado una succión efectiva. Posteriormente, en otro centro de salud, le indicaron que el bebé requería incubadora y tratamiento por anemia.
Las denunciantes, que pidieron mantener su identidad en reserva, exigen la reapertura de la sala de terapia intermedia y una revisión urgente de los protocolos de alta médica. Advierten que la falta de espacio y especialistas no puede justificar decisiones que, según afirman, pusieron en riesgo la vida de sus hijos. Hasta el momento, se aguarda un pronunciamiento oficial de la dirección del hospital.