Tras quedar fuera del camino al Mundial, la Selección boliviana cerró su participación con una caída ajustada ante Irak en Monterrey, en un partido donde mostró momentos de dominio pero pagó caro sus errores defensivos. Pese al resultado, el esfuerzo del equipo dejó una sensación de lucha constante hasta el último minuto.
En medio de la desilusión, el presidente Rodrigo Paz utilizó sus redes sociales para enviar un mensaje de respaldo a los jugadores, destacando la actitud del plantel y la entrega demostrada en la cancha. Su discurso apuntó a reforzar el ánimo colectivo y a no perder de vista el espíritu competitivo.
El mandatario también proyectó la mirada hacia adelante, instalando la idea de que este tropiezo forma parte del proceso y que el objetivo ahora es reconstruirse con la mira puesta en nuevos desafíos, manteniendo viva la esperanza de volver a competir al más alto nivel.