El Gobierno dio un paso que busca aliviar la presión sobre uno de los sectores más sensibles de la economía: la construcción. En un acto realizado en Cochabamba, el ministro de Desarrollo Productivo, Rural y Agua, Oscar Justiniano, presentó el Decreto Supremo 5597, una norma que autoriza el reajuste de precios en obras públicas.
Más que un trámite administrativo, la medida se perfila como una respuesta a los desafíos que enfrenta el sector, marcado por el aumento de costos y la incertidumbre en la ejecución de proyectos. Desde el Gobierno se la define como una herramienta para reactivar la dinámica económica, apuntalando inversiones y evitando la paralización de obras.
“El objetivo es generar condiciones de estabilidad”, señalaron desde el ministerio, subrayando que el decreto permitirá dar continuidad a proyectos en marcha y ofrecer mayor previsibilidad a las empresas constructoras.
El evento reunió también a actores clave del área, entre ellos el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, y representantes de la Cámara Boliviana de la Construcción, evidenciando la importancia del anuncio para el sector.
Con esta medida, el Gobierno apuesta por sostener el ritmo de la obra pública en un contexto económico desafiante, buscando que la construcción continúe siendo un motor de empleo y crecimiento.