La influenza avanza con fuerza en Santa Cruz, dejando un saldo de 22 fallecidos en apenas tres meses y una presión constante sobre los servicios de salud. Las salas de emergencia siguen recibiendo a pacientes con complicaciones respiratorias, desde niños con vías obstruidas hasta adultos mayores con cuadros graves que requieren traslado urgente a centros de mayor complejidad.
Aunque los médicos perciben una leve desaceleración en los ingresos diarios, el virus continúa golpeando con fuerza: hay pacientes en terapia intensiva y una alta tasa de positividad que refleja la magnitud del contagio. La enfermedad no se limita a una sola región, ya que en otros departamentos también se reportan brotes, especialmente en entornos escolares.
Frente a este escenario, las autoridades insisten en la vacunación como principal herramienta de contención. Con miles de dosis disponibles y acceso gratuito, el llamado es claro: inmunizar a los grupos de riesgo y cortar la cadena de transmisión antes de que el sistema de salud vuelva a quedar al límite.