Ante la ola de reclamos por fallas en vehículos atribuidas a combustible en mal estado, YPFB decidió extender hasta el 15 de mayo el registro de solicitudes de resarcimiento. La medida busca dar margen a quienes aún no lograron ingresar sus casos al sistema habilitado a nivel nacional, mientras la estatal asegura que el proceso de verificación y pago puede completarse en un máximo de 21 días.
En paralelo, en Santa Cruz ya funciona un punto físico para la recepción de documentos, impulsado junto al sector del transporte público, que exige respuestas más ágiles. Dirigentes advierten que el problema no solo debe resolverse con compensaciones, sino también con una investigación a fondo sobre el origen del combustible.
El conflicto abre un nuevo frente para la petrolera estatal, que ahora deberá no solo responder a los afectados, sino también garantizar controles más estrictos en toda la cadena de distribución, desde plantas hasta surtidores e incluso proveedores internacionales.