Conductores que cubren la ruta entre Cochabamba y Oruro denunciaron que grupos de bloqueadores están cobrando peajes extorsivos de hasta 300 bolivianos para permitir el paso de vehículos, aprovechándose de la desesperación de cientos de viajeros varados en las carreteras.
A raíz del persistente bloqueo en el sector de Parotani, los transportistas se han visto obligados a desviar sus motorizados por rutas alternas y caminos vecinales. Sin embargo, en estas vías secundarias se han topado con comunarios y familias enteras que han instalado trancas improvisadas con el único fin de exigir altas sumas de dinero a cambio de abrir el paso. Debido a estas interrupciones obligadas, un viaje que normalmente se realiza en tres horas está demandando hasta 17 horas de trayecto.
La situación crítica no se limita a la conexión con el valle cochabambino.
Choferes reportaron un escenario similar en la carretera Oruro-La Paz, confirmando que las salidas desde el departamento orureño hacia La Paz, Cochabamba, Potosí y Sucre se encuentran completamente aisladas por cercos similares. La única ruta que permanece expedita es la vía hacia Pisiga, en la frontera con Chile.
Este martes se cumplen 26 días de bloqueos de carreteras a nivel nacional, una medida de presión impulsada por sectores afines a Evo Morales y la Central Obrera Boliviana, quienes mantienen la exigencia de la renuncia del presidente Rodrigo Paz.