El secretario general de la OEA, Albert Ramdin, advirtió este viernes que el costo social, económico, financiero, personal y reputacional de los 53 días de protesta en Bolivia fue "muy alto" y que "tomará tiempo repararlo".
La evaluación surge tras la llegada de una misión de alto nivel de la Organización de Estados Americanos al país, dispuesta por el Consejo Permanente mediante el traslado de una comisión de embajadores.
Tras esta visita, la sede del organismo en Washington albergará una reunión para elaborar el informe final, el cual será sometido posteriormente a una nueva convocatoria para su valoración.
En el marco de estos acontecimientos, el presidente Rodrigo Paz señaló que las movilizaciones constituyeron un intento de "golpe de Estado", asegurando que se recurrió a la violencia y a recursos de origen ilícito como el "narcotráfico y el narcoterrorismo", acciones que de acuerdo con lo que indicó, fueron enfrentadas con el uso del diálogo.