La Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo) advirtió que la falta de diésel amenaza la cosecha de invierno en Santa Cruz y pone en riesgo el abastecimiento alimentario nacional. Cerca de 950.000 hectáreas de sorgo, maíz, trigo y girasol exigen un suministro diario de hasta tres millones de litros para garantizar la recolección y las exportaciones.
Pese a los compromisos asumidos el 1 de julio por el Gobierno nacional y Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) para garantizar entregas constantes y reuniones semanales, el abastecimiento permanece por debajo de lo pactado en las provincias cruceñas.
"Necesitamos que esos compromisos se traduzcan en combustible efectivo en el surtidor de las zonas productivas y directamente en el campo de los productores medianos y grandes, todos los días, porque estamos en plena época de cosecha", afirmó Jaime Hernández.
La brecha entre oferta y demanda reactivó el mercado ilegal en la región, donde el litro llega a cotizarse entre 14 y 15 bolivianos, superando el valor oficial establecido, lo que genera graves pérdidas operativas para los agricultores del departamento.
La paralización de las labores agrícolas en Santa Cruz genera repercusiones directas sobre el abastecimiento de productos de la canasta familiar y los insumos necesarios para los mercados locales, comprometiendo las divisas del país.
"Sin diésel no hay cosecha, sin cosecha no hay alimentos suficientes ni excedentes para exportar", aseveró el gerente general de Anapo.