La campeona nacional de patinaje, Luana Álvarez, decidió romper el silencio y exponer públicamente lo que describe como un sistema de favoritismos dentro de la Federación Boliviana de Patinaje. En un video difundido en sus redes sociales, la atleta abrió su testimonio con una frase que sintetiza su indignación: “Me robaron, y no fue ni dinero ni mi celular. Me robaron algo que no se puede comprar”. Con esas palabras se refirió a su abrupta exclusión de la selección boliviana que competirá en los Juegos Bolivarianos 2025.
Álvarez, quien obtuvo tres medallas y dominó tres de las cuatro pruebas en el campeonato nacional, aseguró que sus resultados no fueron tomados en cuenta. En su lugar —denunció— se convocó a deportistas que no alcanzaron sus tiempos, incluyendo a una competidora que llegó “12 segundos detrás de mí” y a otra que ni siquiera participó en la competencia oficial.
Pero su denuncia va más allá de un caso individual. La patinadora señaló un patrón de nepotismo dentro de la dirigencia federativa. Afirmó que el vicepresidente de la Federación, también propietario del Club Cochabamba, habría impulsado la inclusión de su sobrino en la selección masculina. Recordó además que en la gestión anterior la hija del presidente federativo fue enviada a un torneo internacional sin cumplir los requisitos mínimos. “El año pasado fue la hija del presidente. Este año es el sobrino del vicepresidente. Se turnan para usar la selección como agencia de viaje”, reclamó.
A esto se suma —según relató— la realización de un segundo campeonato “ilegal”, efectuado el 30 de agosto, cuando el reglamento de los Juegos Bolivarianos ya había cerrado el plazo de inscripción. Ese torneo, denunció, habría sido organizado exclusivamente para justificar la inclusión de ciertos atletas previamente seleccionados por afinidad y no por mérito deportivo.
En la parte final de su mensaje, Álvarez expresó su frustración y dolor por lo que considera una vulneración de sus derechos como atleta boliviana. “La Federación está vulnerando mis derechos; hay un historial de nepotismo. Bolivia va a perder porque el talento se quedó en casa”, concluyó, advirtiendo que su caso es solo un ejemplo de un problema que afecta a muchos jóvenes deportistas.