El ministro de Trabajo, Edgar Morales, confirmó este lunes que el feriado del 22 de enero, correspondiente al Día del Estado Plurinacional de Bolivia, se mantendrá sin ningún tipo de modificación en el calendario nacional. La decisión fue tomada tras una evaluación en el gabinete del presidente Rodrigo Paz, donde se determinó dar marcha atrás a la propuesta inicial de trasladar dicha fecha, con el objetivo primordial de evitar conflictos sociales y malas interpretaciones por parte de sectores que consideran esta efeméride como un hito histórico inamovible.
Morales explicó que, aunque se consideró mover el descanso para unificarlo con las fiestas de fin de año, el Ejecutivo priorizó la estabilidad política para no generar tensiones innecesarias con los movimientos que reivindican la fecha instituida en 2010. Pese a esta ratificación, el Gobierno decidió mantener firme el feriado del próximo viernes 2 de enero, decretado bajo una política de fomento al turismo interno. Esta medida busca aprovechar el impulso económico dejado por las fiestas navideñas y proyecta un movimiento financiero cercano a los 146 millones de bolivianos durante el primer fin de semana del año.
La autoridad laboral fue enfático al señalar que el 22 de enero posee una naturaleza similar a la del 6 de agosto, por lo que su cumplimiento está garantizado. Respecto a los actos oficiales o balances de gestión que solían realizarse en esa jornada, el ministro indicó que la programación aún no ha sido definida y se analizará en su momento. Por ahora, el enfoque gubernamental se centra en la reactivación económica a través del feriado largo de este viernes, el cual calificó como una "ampliación" estratégica para beneficiar al sector servicios y hotelería en todo el país.