La Policía Boliviana afirmó que la orden de aprehensión contra el expresidente Evo Morales será ejecutada y que su caso no recibe ningún trato especial. Así lo sostuvo el comandante general, Mirko Antonio Sokol, al remarcar que se trata de un proceso más dentro de miles de mandatos judiciales vigentes en el país.
La autoridad explicó que actualmente existen alrededor de 18 mil órdenes de aprehensión activas y que todas siguen el mismo camino, sin privilegios ni consideraciones políticas. En ese marco, señaló que la ejecución de estas medidas depende de un trabajo previo que incluye evaluación, organización y definición de estrategias para evitar riesgos.
Sokol dejó en claro que la Policía tiene la capacidad para cumplir con la orden, pero recalcó que estos procedimientos no se improvisan. Cada caso, dijo, requiere un análisis cuidadoso por parte del investigador asignado, quien define el momento y la forma de la intervención.
Según el jefe policial, antes de cualquier aprehensión se deben establecer tiempos y lugares adecuados, siempre con el objetivo de garantizar el cumplimiento de la ley y preservar la seguridad. Por ello, insistió en que no se trata de una decisión inmediata, sino de un proceso planificado.
Finalmente, el comandante transmitió un mensaje de certeza institucional al señalar que la orden será ejecutada en cualquier momento, una vez que concluyan las evaluaciones necesarias, y reiteró que el caso del exmandatario no es distinto al de los miles que maneja la Policía en todo el país.