En un clima marcado por la desconfianza y la presión social, autoridades del Gobierno nacional y dirigentes de la Central Obrera Boliviana (COB) se reúnen este miércoles en la Casa Grande del Pueblo, en la ciudad de La Paz, para abordar el controvertido Decreto Supremo 5503, eje del actual conflicto económico y social.
Al encuentro asisten ministros de áreas clave del Ejecutivo, entre ellos José Luis Lupo, de la Presidencia; Marco Oviedo, de Gobierno; Mauricio Zamora, de Obras Públicas; y Gabriel Espinoza, de Economía, lo que evidencia la importancia estratégica que el Gobierno asigna a esta negociación.
Por parte de la COB, destaca la presencia de su máximo dirigente, Mario Argollo, cuya participación genera sorpresa luego de que, apenas un día antes, la central obrera denunciara públicamente que se encontraba detenido. Este hecho añade un componente de incertidumbre y pone en entredicho el clima de transparencia en el que se desarrolla el diálogo.
La reunión se produce en medio de una creciente tensión entre el Ejecutivo y la principal organización sindical del país, que rechaza las medidas de ajuste económico contempladas en el DS 5503 y advierte sobre posibles movilizaciones si no se atienden sus demandas.
De manera paralela, el Gobierno intenta ampliar los espacios de negociación. En el campo ferial Chuquiago Marka continúan las mesas técnicas con representantes de más de 75 sectores sociales, en un esfuerzo por mostrar apertura al diálogo y contener el descontento que se extiende en distintos frentes.
Así, mientras el discurso oficial apuesta por la concertación, el desarrollo simultáneo de reuniones y denuncias refleja la complejidad de un escenario político en el que el consenso aún parece lejano.