El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su gobierno mantiene contactos directos con las más altas esferas del poder en Cuba para alcanzar un acuerdo, en un contexto marcado por nuevas presiones económicas y la crisis energética que atraviesa la isla. Según el mandatario, la falta de petróleo y recursos estaría empujando a La Habana a sentarse a negociar con Washington.
Desde su residencia de Mar-a-Lago, Trump sostuvo que Cuba enfrenta una situación “muy grave” tras dejar de recibir apoyo energético de Venezuela, lo que a su juicio la obliga a buscar una salida política y económica. Aseguró que la imposición de aranceles a países que suministren petróleo a la isla forma parte de esa estrategia de presión.
El jefe de Estado estadounidense también reveló que solicitó a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, frenar el envío de crudo a Cuba, pedido que, según él, fue aceptado. Estas declaraciones se suman a otras realizadas a bordo del Air Force One, donde descartó que la situación derive en una crisis humanitaria si se concreta un entendimiento.
Mientras Washington endurece su postura, el gobierno cubano condenó las medidas y responsabilizó a Estados Unidos por el agravamiento de la crisis económica y social. En paralelo, México anunció el envío de ayuda humanitaria a la isla y aseguró que mantiene gestiones diplomáticas para restablecer el suministro energético.