El Banco Central de Bolivia (BCB) aprobó un crédito interno por más de Bs 31.839 millones a favor del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, en el marco del Presupuesto General del Estado (PGE) 2026. La decisión fue formalizada mediante la Resolución 11/2026 del Directorio del ente emisor.
El financiamiento corresponde a un crédito extraordinario, con una tasa de interés anual del 4,55%, respaldado por bonos del Tesoro no negociables. El plazo máximo para el desembolso fue fijado hasta el 2 de febrero de este año, lo que evidencia una necesidad inmediata de liquidez del Tesoro General de la Nación (TGN).
La medida refleja las presiones que enfrenta el Gobierno para sostener la ejecución del gasto público en un contexto de restricciones de financiamiento externo, menores ingresos y escasez de divisas. En ese escenario, el BCB vuelve a asumir un rol clave como fuente directa de recursos para el Estado.
El analista económico Fernando Romero explicó que este tipo de créditos permiten cerrar brechas temporales de liquidez del TGN y evitar ajustes fiscales bruscos que podrían afectar la actividad económica y el empleo, asegurando la continuidad operativa del sector público.
No obstante, Romero advirtió sobre los riesgos de una mayor dependencia del Banco Central. Señaló que el incremento de la deuda interna, la concentración del acreedor y la reducción de márgenes fiscales futuros pueden debilitar la disciplina fiscal del Gobierno.
Asimismo, alertó sobre posibles riesgos monetarios y de confianza, como presiones inflacionarias, deterioro patrimonial del BCB y una señal negativa para inversionistas, calificadoras de riesgo y ahorristas, en un momento clave para la estabilidad macroeconómica del país.