Un megaoperativo antidroga en el trópico de Cochabamba dejó al descubierto la magnitud de la infraestructura instalada por redes del narcotráfico. La Felcn, junto a unidades especializadas, desmanteló dos grandes laboratorios de cristalización, nueve fábricas móviles y una pista clandestina utilizada para el envío de droga al exterior.
Según datos oficiales, los complejos intervenidos tenían capacidad para producir hasta 600 kilos de cocaína por día. Contaban con generadores eléctricos, áreas de secado, prensado y almacenamiento, además de logística para operar de manera continua en zonas de difícil acceso, incluso cruzando ríos y senderos improvisados.
Las fuerzas antidroga destruyeron maquinaria, incineraron instalaciones y secuestraron precursores químicos y vehículos. Sin embargo, no se reportaron personas aprehendidas en estos puntos, ya que los recintos estaban vacíos al momento de la intervención.
El Gobierno aseguró que no permitirá “zonas liberadas” y afirmó que los operativos continuarán para frenar la producción y las rutas aéreas ilegales que vinculan a Bolivia con otros países de la región, en medio de crecientes alertas sobre el uso de pistas clandestinas para el tráfico internacional.