El transporte público nacional se encuentra en estado de alerta. Víctor Tarqui, secretario general de la Confederación Sindical de Choferes de Bolivia, anunció este lunes medidas de presión "contundentes" si el Gobierno no concreta una reunión urgente para abordar la comercialización de combustible defectuoso y los severos daños ocasionados a sus vehículos.
El dirigente rechazó contundentemente la propuesta gubernamental de un seguro especial, calificándola de insuficiente y ambigua. Tarqui cuestionó la falta de información sobre los alcances de dicho seguro y desestimó la oferta de talleres mecánicos para las reparaciones, argumentando que muchos choferes ya costearon los arreglos de sus motorizados dañados por el combustible de mala calidad, contando incluso con facturas que respaldan sus gastos.
La postura del sector es firme respecto a la responsabilidad estatal. Tarqui recordó que el propio Gobierno admitió la distribución de carburantes defectuosos, por lo que exigió el resarcimiento inmediato por los daños y perjuicios económicos sufridos por los transportistas.
Finalmente, el representante sindical advirtió que, de no instalarse el diálogo solicitado o si el Ejecutivo rehúye su responsabilidad en este conflicto, las bases asumirán determinaciones drásticas en los próximos días.