El Gobierno de Bolivia mantiene conversaciones avanzadas con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para acceder a un programa de financiamiento que podría alcanzar entre 2.600 y 3.300 millones de dólares. Según informes de Bloomberg, este acuerdo bajo la modalidad de Servicio Ampliado del Fondo (SAF) busca corregir desequilibrios estructurales y garantizar la sostenibilidad fiscal del país.
El paquete de negociación incluye reformas estructurales exigidas por el organismo multilateral, siendo uno de los puntos centrales la devaluación del tipo de cambio oficial, el cual se ha mantenido congelado durante más de una década. Aunque el dólar oficial cotiza cerca de los 7 bolivianos, el Banco Central ya ha comenzado a registrar tipos de referencia cercanos a los 9 bolivianos.
El acuerdo contempla un período de gracia de al menos cuatro años y medio. Bolivia busca aplicar una modalidad de "frontloading" para obtener un desembolso inicial significativo, sujeto al cumplimiento de metas económicas estrictas. Las negociaciones continúan para definir los términos finales de esta asistencia financiera.