El presidente Rodrigo Paz anunció el inicio de una reforma estructural del sistema educativo boliviano, acompañada de un financiamiento superior a los 50 millones de dólares gestionados con la CAF–Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe. El plan apunta a reemplazar la Ley 070 Avelino Siñani–Elizardo Pérez, vigente desde 2010, y redefinir las bases del modelo educativo nacional.
El anuncio se realizó en el marco de un acuerdo de “co-creación digital” firmado con seis universidades del país, donde el mandatario cuestionó los niveles de formación alcanzados en los últimos años y planteó la necesidad de un cambio profundo orientado a mejorar la calidad y adecuar la educación a las demandas actuales.
Desde el 25 de febrero se instalarán mesas técnicas con participación de maestros, dirigentes, especialistas y otros actores del sistema educativo para elaborar un proyecto de ley que será remitido a la Asamblea Legislativa. De manera paralela, el Ministerio de Educación trabajará en la actualización del modelo curricular para los distintos subsistemas, con la meta de implementar los cambios a partir de la gestión 2027.
Según el Ejecutivo, la reforma buscará una normativa más flexible y adaptada a los avances tecnológicos y al mercado laboral. La llegada del presidente de CAF a Bolivia, prevista para finales de febrero, servirá para consolidar el respaldo financiero y definir nuevas líneas de cooperación para el sector.