Un derrumbe en el sector de Challa Grande interrumpió la circulación en la carretera que une Cochabamba y Oruro, dejando decenas de buses y camiones detenidos en ambos carriles. La restricción fue anunciada por la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) y se extendió al menos hasta el mediodía de este lunes, mientras equipos evaluaban la magnitud del deslizamiento en el kilómetro 130.
El bloqueo sorprendió a viajeros que retornaban del Carnaval en Oruro, muchos de ellos danzarines y familias completas que emprendían el regreso tras los días de fiesta. Ante la imposibilidad de avanzar, varios pasajeros descendieron de los motorizados y comenzaron a caminar varios kilómetros con la esperanza de encontrar transporte al otro lado del derrumbe.
La escena se repitió en ambos sentidos de la vía: filas de personas avanzando a pie con equipaje en mano, en medio de la incertidumbre por el tiempo que demandará restablecer el tránsito en una ruta clave que conecta el occidente y el valle del país.