Lo que debía ser una oportunidad de crecimiento y proyección internacional para la Selección Boliviana de Minifútbol terminó convirtiéndose en un episodio de incertidumbre y frustración. El plantel no pudo disputar el amistoso programado frente a la Selección Sub-17 de Argentina, luego de que el presidente de la delegación, identificado como “CK”, fuera retenido en la frontera argentina por registrar cargos pendientes ante la justicia por presunta estafa múltiple.
El encuentro representaba mucho más que un partido. Para los jugadores era una vitrina internacional, una experiencia formativa y una posibilidad concreta de demostrar su talento fuera del país. La suspensión dejó en suspenso semanas de preparación, planificación y esfuerzo colectivo.
La situación no solo afectó el calendario deportivo. También generó un impacto institucional y emocional. Varios futbolistas y sus familias se vieron perjudicados por la cancelación del viaje, los gastos realizados y la incertidumbre generada en las horas posteriores al hecho. Lo que comenzó como una ilusión terminó marcado por la preocupación y la falta de respuestas inmediatas.
Desde el entorno del equipo sostienen que el caso podría tener un alcance mayor. Según versiones preliminares, existirían alrededor de 80 personas que habrían sido afectadas por hechos vinculados a presuntas estafas, lo que amplía la dimensión del problema más allá del ámbito deportivo. Ya se estarían impulsando acciones legales con el objetivo de esclarecer responsabilidades y determinar el alcance real de los daños.
Los integrantes del plantel, por su parte, solicitaron el acompañamiento de los medios de comunicación para visibilizar lo ocurrido. Señalan que la transparencia y la investigación exhaustiva serán fundamentales no solo para aclarar este episodio, sino también para resguardar el futuro institucional y deportivo del minifútbol boliviano.
En medio del desconcierto, los jugadores insisten en que el esfuerzo realizado no debe quedar en el olvido. Más allá del escándalo, aseguran que el compromiso con la camiseta sigue intacto y que esperan que esta experiencia sirva como punto de inflexión para fortalecer la estructura dirigencial y evitar que situaciones similares vuelvan a frustrar el sueño de representar al país.