La estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos reconoció que no tiene cuantificado el volumen exacto de gasolina “desestabilizada” que ingresó al país, aunque sí logró establecer el periodo en el que el combustible estuvo fuera de especificación. Según su vicepresidente de Operaciones, Sebastián Daroca, el problema se concentró en lotes importados entre diciembre de 2025 y los primeros días de febrero, cuando se detectó la irregularidad.
La empresa explicó que el inconveniente responde a un “bache” de producto que no cumplía plenamente con los estándares requeridos. Sin embargo, al no existir un cálculo preciso del volumen afectado, la referencia temporal es el único parámetro disponible para dimensionar el alcance del caso y activar los mecanismos de compensación a los conductores que reportaron daños en sus motorizados.
En coordinación con la Agencia Nacional de Hidrocarburos y el sector transporte, la petrolera estatal aseguró haber intensificado los controles de calidad, reforzado los análisis en puntos estratégicos y puesto en marcha un plan de limpieza de tanques. Además, anunció la reducción del límite permitido de goma en la gasolina importada, con el objetivo de evitar que una situación similar vuelva a repetirse y garantizar que el combustible que actualmente se comercializa cumpla con las especificaciones técnicas exigidas.