El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este martes la suspensión total de las negociaciones con España, calificando al país como un aliado "terrible". La drástica decisión surge como represalia después de que el Gobierno de Pedro Sánchez rechazara formalmente el uso de las bases militares de Rota y Morón para la ofensiva estadounidense contra Irán, marcando una fractura diplomática sin precedentes entre ambos países.
Ante la amenaza de la Casa Blanca de alterar la relación comercial, el Ejecutivo español respondió con firmeza, advirtiendo que cualquier cambio deberá respetar los acuerdos bilaterales vigentes con la Unión Europea. Por su parte, el presidente Sánchez ha convocado a una comparecencia oficial este miércoles en La Moncloa para abordar la crisis, mientras la patronal española manifiesta su "profunda preocupación" por las posibles repercusiones económicas de este choque directo con Washington.
La Unión Europea ha cerrado filas con Madrid, asegurando que garantizará la protección de los intereses de la Unión frente a las medidas unilaterales de Trump. Mientras la tensión política escala en Occidente, el conflicto bélico en Oriente Próximo continúa dejando cifras devastadoras; la Media Luna Roja reporta ya 787 fallecidos en Irán desde el sábado, en un escenario donde Israel asegura que, junto a EE. UU., ya controla la mayor parte del espacio aéreo iraní.
En medio de este clima de inestabilidad internacional, el aeropuerto de Barajas recibió hoy a más de 175 españoles repatriados desde Abu Dabi, quienes lograron regresar al país en medio de la creciente peligrosidad en la región del Golfo. El Gobierno se mantiene en alerta máxima mientras se define el futuro de la cooperación militar y comercial con su principal socio al otro lado del Atlántico.