El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, y el vicepresidente Edmand Lara se reunieron para destrabar las diferencias surgidas por la aplicación del Decreto Supremo 5552, norma que modificó la estructura administrativa del Ejecutivo y generó tensiones entre ambas instancias. El encuentro se desarrolló en la sede de la Vicepresidencia y fue calificado como cordial.
Tras la cita, Lupo aseguró que se garantizarán plenamente las funciones vinculadas al ámbito legislativo y que no existe afectación a las competencias del vicepresidente. Además, señaló que se acordó establecer una coordinación más directa y práctica, con el objetivo de reducir la burocracia y agilizar la gestión institucional.
La reunión se dio luego de cuestionamientos públicos sobre los alcances del decreto, que transfiere ciertas funciones operativas al Ministerio de la Presidencia. Con el diálogo retomado, ambas autoridades apuntan a dejar atrás las fricciones y enfocar el trabajo en la estabilidad y el funcionamiento del Gobierno.