El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, anunció que su país decidió detener los ataques contra naciones vecinas en medio del conflicto regional, salvo que se produzcan agresiones desde esos territorios. La decisión fue adoptada por el Consejo de Liderazgo creado tras la muerte del líder supremo Alí Jameneí.
En un mensaje difundido por la televisión estatal, el mandatario también ofreció disculpas a los países afectados por las recientes ofensivas con misiles y drones y pidió a los gobiernos de la región no convertirse en “instrumentos del imperialismo” en medio de la escalada militar.
Desde el inicio de la guerra, Irán lanzó ataques contra objetivos vinculados a Estados Unidos en varios países del Golfo Pérsico, entre ellos Arabia Saudí, Kuwait, Catar y Emiratos Árabes Unidos, argumentando que se trataba de una respuesta legítima contra bases militares estadounidenses en la zona.