Ante el fuerte incremento del precio del crudo en los mercados internacionales, el gobierno de Estados Unidos autorizó de manera temporal la compra de petróleo ruso que ya se encuentra cargado en buques en tránsito. La medida fue anunciada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro y busca evitar mayores tensiones en el suministro energético global.
La autorización permite la entrega y comercialización de crudo y derivados de origen ruso cargados desde el 12 de marzo de 2026, como una respuesta inmediata a la volatilidad del mercado. Según autoridades estadounidenses, se trata de una decisión puntual y de corto plazo destinada a estabilizar los precios sin generar beneficios financieros significativos para el gobierno de Rusia.
El anuncio se produce en medio de una nueva escalada del petróleo, que volvió a superar los 100 dólares por barril, impulsada por la creciente tensión en Oriente Medio y la amenaza de cierre del estrecho de Ormuz. Este escenario también impactó en los mercados bursátiles europeos, que registraron caídas al cierre de la jornada en las principales plazas financieras.