La jornada electoral en Bolivia no solo movilizó a votantes, sino también a un amplio despliegue policial que terminó con cerca de 3.000 personas arrestadas por incumplir las restricciones vigentes. Entre las faltas más recurrentes se identificó la circulación de vehículos sin autorización y el consumo de bebidas alcohólicas, en abierta vulneración del Auto de Buen Gobierno.
El comandante de la Policía, Mirko Sokol, informó que el control se ejecuta a escala nacional mediante un centro de monitoreo instalado para seguir en tiempo real los incidentes durante las elecciones subnacionales. Además de los arrestos, se reportó la retención de varios motorizados que transitaban fuera de las excepciones permitidas.
Para garantizar el orden, más de 27.000 efectivos fueron desplegados junto a cientos de vehículos y motocicletas, en un operativo que busca asegurar el cumplimiento de las normas y el normal desarrollo del proceso electoral en todo el país.