A menos de un mes de la segunda vuelta en Chuquisaca, la disputa entre Luis Ayllón y Franz García se traslada del voto ciudadano a la negociación política, donde las alianzas podrían resultar decisivas. Ambos frentes aceleran contactos con agrupaciones y excandidatos que, aunque aún no anuncian respaldos públicos, ya evalúan su posición bajo un mismo criterio: priorizar intereses regionales y asegurar espacios en una futura gestión.
El escenario se mantiene abierto y marcado por la cautela. Sectores como Por Siempre Chuquisaca, Nueva Generación Patriótica y Charcas Revolucionaria han optado por tomarse unos días antes de definir apoyos, en un contexto donde el tiempo apremia y la campaña exige claridad. Mientras tanto, los equipos de ambos candidatos coinciden en que las próximas 72 horas serán determinantes para sellar acuerdos que reconfiguren el mapa político del departamento.
Desde la campaña de Ayllón se destaca la ventaja territorial lograda en municipios, lo que le otorga una base estratégica para negociar desde una posición fortalecida. En contraste, el entorno de García apuesta por vínculos políticos a nivel nacional como un factor clave para atraer respaldos, manteniendo en reserva posibles alianzas que podrían anunciarse en breve.
Con una diferencia mínima de votos en los resultados preliminares, el balotaje se perfila como una contienda donde cada adhesión cuenta. En este contexto, Sucre, que concentra la mayor parte del electorado, se convierte en el principal campo de batalla, mientras las decisiones políticas que se tomen en los próximos días podrían inclinar definitivamente la balanza.