En medio de una creciente inquietud ciudadana por el abastecimiento de combustibles, el presidente Rodrigo Paz optó por una vía poco convencional: en lugar de recurrir a canales internos, hizo público su pedido de información a través de la red social X. La solicitud, dirigida al Ministerio de Hidrocarburos y a YPFB, puso el tema en el centro del debate y expuso, en tiempo real, la respuesta del aparato estatal.
Ambas instituciones reaccionaron con rapidez, también de forma pública. Desde el Ministerio, Marcelo Blanco aseguró que se mantiene un operativo constante enfocado en estabilizar la distribución de diésel en todo el país. Según explicó, el despliegue incluye tareas continuas de control y logística, con el objetivo de cubrir la demanda y, al mismo tiempo, reducir la incertidumbre de la población.
En paralelo, desde YPFB, su presidente interino, Sebastián Daroca, aportó cifras concretas para respaldar la gestión. Informó que solo el viernes se despacharon dos millones de litros de diésel desde la planta de Senkata hacia La Paz y El Alto, como parte de un flujo sostenido de distribución.
El panorama, sin embargo, va más allá del abastecimiento inmediato. Daroca detalló que más de 1.200 cisternas se encuentran actualmente en tránsito como parte del esquema de importación, una operación logística que se proyecta, al menos, hasta el 28 de abril. Mientras tanto, la estatal petrolera anticipó que en los próximos días se presentará un informe más completo, con datos sobre volúmenes distribuidos y nuevas medidas para reforzar el suministro.
Así, lo que comenzó como un pedido público de información terminó convirtiéndose en una vitrina abierta sobre la gestión del combustible, donde la transparencia y la presión ciudadana marcan el ritmo de la respuesta oficial.