La crisis por los bloqueos carreteros empieza a sentirse con fuerza en el sistema de salud. Cuatro toneladas de oxígeno medicinal permanecen retenidas en rutas clave, impidiendo su llegada a hospitales de La Paz y El Alto, donde las reservas actuales solo alcanzan hasta este miércoles. La situación enciende alertas en centros médicos que dependen de este insumo para sostener la vida de pacientes críticos.
Desde el Ministerio de Salud advierten que el corte en el suministro no solo compromete tratamientos, sino que expone a un escenario de emergencia sanitaria. A esto se suman denuncias de agresiones a ambulancias y vehículos con pacientes, lo que agrava aún más el panorama y tensiona la ya delicada relación entre sectores movilizados y autoridades.
Mientras el Gobierno insiste en el diálogo, también exige que se respete el paso de insumos médicos y personal de emergencia. En medio del conflicto, la salud queda atrapada, y el tiempo se convierte en un factor decisivo para evitar consecuencias irreversibles.