En medio de un clima de alta expectativa y bajo un estricto resguardo de las fuerzas del orden, el Ministerio de Educación y la dirigencia de la Confederación de Trabajadores de Educación Urbana de Bolivia (CTEUB) instalaron oficialmente la mesa de diálogo este sábado en la ciudad de La Paz. El objetivo central es destrabar el conflicto que mantiene en vilo al sistema educativo fiscal del país.
El encuentro, que se desarrolla en dependencias del Ministerio de Educación, cuenta con la presencia de las máximas autoridades del área y los representantes de las 31 federaciones del magisterio del país, quienes llegaron a la sede de Gobierno con la consigna de conseguir respuestas concretas a sus demandas sectoriales.
Desde tempranas horas de la mañana, un notable contingente de la Policía Boliviana cercó las calles colindantes al edificio ministerial. El objetivo de las fuerzas de seguridad es evitar posibles disturbios, considerando las masivas movilizaciones y enfrentamientos que se registraron en los días previos en el centro paceño.
Pese a la tensión en los exteriores, los dirigentes ingresaron de manera pacífica al recinto, manifestando su predisposición de dialogar, aunque bajo la advertencia de que no aceptarán "promesas ambiguas".
Si bien el magisterio urbano maneja una agenda amplia de demandas, el punto neurálgico que definirá el éxito o el fracaso de esta negociación es la viabilidad de un bono económico para el sector.
Mientras se desarrolla la reunión a puertas cerradas, las diferentes federaciones departamentales se mantienen en estado de emergencia. Los líderes sindicales aseguraron que, dependiendo de las conclusiones y de los compromisos firmados en esta mesa de diálogo, se determinará en las próximas horas si se suspenden de forma definitiva las medidas de presión o si, por el contrario, se radicalizan los bloqueos y marchas a nivel nacional a partir del próximo lunes.