Un violento ajusticiamiento estremeció a Potosí la madrugada del viernes, cuando una turba de aproximadamente 100 personas irrumpió en las celdas policiales de Pocoata para extraer y quemar vivos a tres hombres, de 21, 23 y 29 años, acusados del robo de un vehículo.
El hecho inició la tarde del jueves 28 de mayo, momento en que agentes policiales capturaron a los tres individuos tras un operativo. Posteriormente, entre la noche del jueves y la madrugada del viernes 29, la multitud irrumpió en las instalaciones policiales, forzó los accesos y escaló las paredes del recinto para extraer a los sujetos que permanecían bajo custodia.
Los informes del comandante departamental de la Policía de Potosí, coronel Pompeo Rigoberto Sánchez, y del comandante regional, coronel Luis Alejandro Meneses, detallan que los refuerzos enviados desde Llallagua no lograron acceder al centro del municipio debido a bloqueos carreteros y detonaciones registradas en los caminos colindantes.
Los comunarios trasladaron a los tres retenidos hacia la plaza principal y, minutos después, hacia las inmediaciones del cementerio general. En el lugar, los pobladores golpearon a los hombres e introdujeron sus cuerpos en nichos en construcción, donde les prendieron fuego hasta causarles la muerte.
"El acto es lamentable, ocurrió en la plaza principal de Pocoata, y refleja la violencia de la turba contra estas personas que ya estaban bajo custodia policial", señaló el director policial.
Los restos mortales llegaron a la morgue del hospital Santa Bárbara la mañana del viernes para realizar las autopsias y los estudios forenses destinados a documentar las lesiones. Las autoridades trabajan en determinar las responsabilidades por este ataque, mientras la comunidad permanece conmocionada.