Una niña de siete años tuvo que ser sometida a una cirugía de emergencia en la ciudad de Oruro, luego de que los bloqueos instalados en la carretera hacia La Paz impidieran su traslado oportuno para continuar con un tratamiento médico especializado que venía recibiendo de forma regular. La interrupción de su atención, provocada por más de un mes de conflictos y cortes de ruta, agravó su estado de salud hasta obligar a los médicos a intervenirla de urgencia para evitar mayores complicaciones.
Tras la operación, la menor permanece internada bajo estricta vigilancia médica y con diagnóstico reservado, lo que mantiene en alerta tanto a su familia como al personal de salud. Si bien la intervención permitió estabilizar momentáneamente su condición, los especialistas advierten que su recuperación depende de que pueda acceder a atención de mayor complejidad en la ciudad de La Paz, donde existen los recursos necesarios para continuar con su tratamiento de manera adecuada.
Ante este escenario, desde la Caja Nacional de Salud regional Oruro se activaron llamados urgentes dirigidos a la población y a los sectores movilizados, solicitando la habilitación de un corredor humanitario que permita el traslado inmediato de la paciente en una ambulancia equipada. El pedido apela a la sensibilidad y responsabilidad colectiva, remarcando que cada minuto es crucial y que el acceso a la salud no puede verse condicionado por conflictos sociales.
Este caso vuelve a poner en evidencia las consecuencias humanas de los bloqueos que afectan al país desde mediados de mayo, los cuales ya han dejado al menos 13 personas fallecidas, entre pacientes que no lograron recibir atención médica, conductores atrapados en las carreteras y víctimas en rutas alternas. Mientras tanto, la niña continúa luchando por su vida en un hospital de Oruro, a la espera de que se abra una vía que le permita seguir con su tratamiento y tener una oportunidad real de recuperación.