El presidente Rodrigo Paz rechazó el domingo, mediante una publicación en la red social X, otorgar nuevas concesiones a los sectores movilizados tras más de un mes de conflictividad nacional y supeditó el diálogo exclusivamente a los mecanismos institucionales.
La advertencia de Paz llega tras el reporte de ataques armados contra efectivos de la Policía Boliviana en enfrentamientos registrados el pasado sábado en el municipio de San Julián, un evento que el Gobierno ya califica como un "alzamiento armado", elevando la tensión a niveles críticos a la espera de un posible Estado de Excepción.
"No permitiremos que intereses narcoterroristas actúen para desestabilizar", aseveró el mandatario, vinculando directamente las protestas con grupos criminales.
Sin embargo, la autoridad omitió el vandalismo perpetrado por integrantes de la Unión Juvenil Cruceñista (UJC), quienes, de acuerdo a denuncias de autoridades municipales y testigos civiles, participaron del intento de desbloqueo de carreteras junto a la Policía, fuertemente armados y bajo efectos de estupefacientes.
El jefe de Estado, que además agradeció el respaldo internacional del secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, enfatizó que la defensa de la democracia no es negociable.
"Siempre atenderemos los reclamos justos, pero no toleraremos la destrucción de nuestra democracia", afirmó Paz.