El Mundial 2026 arrancó en México con una apertura cargada de identidad, ritmo y orgullo latino. El estadio Azteca se convirtió en un escenario vibrante donde la música fue protagonista, dando paso a una ceremonia que apostó por resaltar la cultura de la región ante los ojos del mundo.
Shakira, Belinda, Los Ángeles Azules y Maná encabezaron un espectáculo que fusionó pop, cumbia y rock, encendiendo al público desde los primeros minutos. Cada presentación aportó un matiz distinto, pero todas coincidieron en un mismo mensaje: la fuerza de la música latina como símbolo de unión y celebración.
Más allá del fútbol, la inauguración dejó claro que este Mundial también busca contar una historia cultural. México no solo abrió sus puertas al deporte más seguido del planeta, sino que presentó su esencia a través de sonidos que trascienden fronteras.
Con un estadio colmado y millones de espectadores conectados desde distintos rincones del mundo, el torneo comenzó con una puesta en escena que convirtió la fiesta futbolera en un homenaje a la identidad latinoamericana.