La Confederación de Choferes de Bolivia emitió un ultimátum de 48 horas al Gobierno exigiendo la normalización inmediata en el abastecimiento de combustibles y la reducción significativa de las filas en las estaciones de servicio de todo el país.
El secretario general de la organización, Víctor Tarqui, enfatizó que tras el levantamiento de los recientes bloqueos de carreteras y la reanudación del tránsito de los camiones cisterna, el Órgano Ejecutivo ya no cuenta con justificaciones válidas para que persistan las largas esperas de los conductores en los surtidores.
El dirigente gremial manifestó su expectativa de que las filas disminuyan notablemente o desaparezcan por completo de cara a la tarde de este jueves. Además, Tarqui remarcó que el sector del transporte público no solo exige la regularización del volumen de carburantes, sino también garantías estrictas sobre la calidad del producto distribuido, recordando que este punto forma parte de los compromisos previamente asumidos por las autoridades estatales.