Los transportistas interdepartamentales exigieron el miércoles soluciones urgentes al desabastecimiento de carburantes, reportando filas persistentes en las estaciones de servicio de La Paz a pesar del levantamiento de los bloqueos de rutas.
La situación alcanzó niveles críticos en la avenida Montes, donde buses interdepartamentales permanecen varados a la espera de diésel para retomar sus operaciones hacia el interior del país. La falta de combustible impidió que cientos de choferes, que permanecieron semanas atrapados en los puntos de bloqueo, lograran retornar a sus hogares.
"Estoy tres días esperando por diésel. El presidente dijo que era por los bloqueos, pero los bloqueos ya terminaron y el combustible sigue faltando", afirmó un transportista que denunció la crisis que atraviesan al medio Unitel.
El malestar en el sector aumentó debido a que muchos conductores pasaron de la inmovilidad en carretera a la espera en surtidores.
"Han estado 52 días en las carreteras y ahora siguen esperando combustible, alejados de sus familias. Esto ya es el colmo", aseveró el mismo conductor, mientras aguardaba su turno en la estación de servicio.
De acuerdo con operadores del transporte interdepartamental, esta carencia de carburantes obliga a las empresas a operar a media capacidad. El servicio interdepartamental, particularmente hacia Cochabamba, redujo sus salidas diarias de 17 unidades a un promedio de diez, dependiendo de la disponibilidad de combustible.
Ante la prolongación de esta crisis, los transportistas recordaron que el costo del carburante recae sobre el usuario final.