Dos militares y un civil perdieron la vida la madrugada del domingo tras una emboscada perpetrada por presuntos "jukus" contra una patrulla de seguridad en el centro minero de Huanuni, en el departamento de Oruro.
El ataque armado se registró cerca de las 02:00, cuando los efectivos de seguridad cumplían labores de custodia en el yacimiento para frenar el robo clandestino de mineral, momento en el que fueron interceptados por un grupo armado.
Uno de los uniformados fallecidos fue identificado como el sargento Kevin C.Q., cuyo cuerpo fue trasladado a la morgue local para la autopsia de ley, mientras las instituciones realizaban las labores para rescatar a las otras víctimas fatales del lugar del conflicto.
El hecho generó reacciones de indignación y exigencias de justicia por parte de los familiares. El padre de uno de los efectivos caídos cuestionó duramente la precariedad en la que operaban los uniformados frente al poder de fuego de los antisociales.
"A mi hijo me lo han matado los delincuentes, los militares al parecer no estaban bien equipados mientras los delincuentes estaban armados hasta en los dientes", manifestó el padre.
En la misma línea, Roberto De La Cruz, exdirigente de la Central Obrera Regional de El Alto y tío de uno de los militares muertos, demandó el esclarecimiento total de los hechos y la sanción para los responsables.
El caso continúa en etapa de investigación preliminar mientras se evalúa el saldo de personas heridas que dejó el violento enfrentamiento en la zona minera.