El presidente Rodrigo Paz expresó su solidaridad con la población de San Ignacio de Velasco tras los recientes hechos violentos y confirmó un trabajo conjunto entre las Fuerzas Armadas, la Policía Boliviana y la Gobernación.
El mandatario aseguró que el Gobierno mantendrá la lucha contra el crimen organizado y afirmó que las mafias internacionales intentan debilitar las instituciones del país para favorecer actividades ilícitas.
Paz sostuvo que enfrentar estas organizaciones tiene un alto costo, pero aseguró que el Estado ganará la batalla contra el crimen organizado.
Las declaraciones surgen en medio de la ola de asesinatos registrada en San Ignacio y otros municipios del país.