La Central Obrera Boliviana (COB) emitió un pronunciamiento público para rechazar la eliminación total de la subvención al diésel dispuesta por el Gobierno nacional, medida que calificó como un "dieselazo".
El ente matriz de los trabajadores advirtió que la determinación afectará la economía popular, provocará procesos inflacionarios e incrementará los costos de la canasta básica familiar.
El organismo sindical acusó al Ejecutivo de incumplir los acuerdos suscritos en las mesas de negociación y de implementar un "paquetazo" económico.
En el documento emitido desde La Paz, el Comité Ejecutivo de la entidad laboral remarcó la consigna central de las organizaciones matrices: “¡El combustible no se toca sin la consulta al pueblo!”.
Ante el ajuste gubernamental, la dirigencia convocó a un ampliado de emergencia a Confederaciones, Federaciones, Centrales Obreras Departamentales y Regionales para evaluar la coyuntura y fijar las medidas de protesta.
La organización sindical responsabilizó a las autoridades nacionales por la inestabilidad social y por las movilizaciones que resuelvan asumir sus bases afiliadas bajo la premisa institucional de que “el combustible no se toca sin la consulta al pueblo”.