Estados Unidos tiene previsto completar este miércoles la retirada de sus tropas restantes de Irak, poniendo fin a una presencia militar que comenzó con la invasión de 2003 y que tuvo una pausa entre 2011 y 2014.
La salida se produce en el marco de un acuerdo alcanzado en 2024 entre Washington y Bagdad para concluir la misión de la coalición internacional contra el Estado Islámico. Tras años de operaciones, entrenamiento y cooperación en seguridad, solo quedaba un pequeño contingente estadounidense en la región del Kurdistán.
Aunque las tropas se retiran, la relación entre ambos países continuará por otras vías. Irak mantiene vínculos con Estados Unidos en áreas como defensa, compra de armamento, inteligencia y relaciones diplomáticas.
El nuevo escenario también genera interrogantes sobre el papel de las milicias respaldadas por Irán y la capacidad de las fuerzas iraquíes para contener un eventual resurgimiento del Estado Islámico. Expertos citados por la BBC coinciden en que la retirada marca el cierre de una etapa, pero no necesariamente el fin de la influencia estadounidense en Irak.