El presidente del Estado, Rodrigo Paz Pereira, advirtió este lunes que su seguridad personal y la de su entorno familiar se encuentran amenazadas a raíz de las decisiones asumidas para la captura del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset.
Durante el acto de promulgación de la Ley de Prescripción y Consolidación de Depósitos Judiciales en Palacio Quemado, el mandatario admitió además la situación de vulnerabilidad que enfrentan los operadores de justicia en zonas limítrofes.
"Mi familia tiene el riesgo por haber tomado decisiones contra los Marset, contra los criminales de alta alcurnia, pero también ustedes", manifestó la autoridad nacional ante los asistentes.
Paz recordó que informes de la Organización de las Naciones Unidas ratificaron la presencia de carteles transnacionales en el país, como el Primer Comando de la Capital (PCC) y el Comando Vermelho (CV).
Reportes de inteligencia internacional señalan al PCC como una de las principales estructuras aliadas en la cobertura operativa de la red criminal liderada por Marset.
El capo uruguayo fue aprehendido el pasado 13 de marzo en Santa Cruz de la Sierra en una acción conjunta que derivó en su traslado inmediato por la DEA hacia Estados Unidos, donde enfrenta cargos por narcotráfico y lavado de dinero.
El jefe de Estado reflexionó sobre las presiones que sufren las autoridades judiciales destinadas en zonas críticas del país frente al poder de amedrentamiento de las mafias organizadas.
"Nuestros jueces en frontera, cuando están solos y aislados y claro, están con dos, tres policías, imagínense ante esas mafias que utilizan armas de grueso calibre", argumentó Paz Pereira.
En el marco de las investigaciones contra estas redes de protección, el exfiscal general Róger Mariaca permanece con detención preventiva desde el 30 de septiembre, acusado de encabezar una estructura en el Ministerio Público vinculada al narcotráfico.