El Gobierno autorizó a personas y empresas públicas y privadas a importar gas natural y gas natural licuado para cubrir sus propias necesidades y generar electricidad, mediante el Decreto Supremo 5755. La medida busca contribuir a la continuidad del suministro energético frente a la emergencia que atraviesa el país.
La disposición establece que los importadores deberán contar con autorización del ente regulador y cumplir requisitos técnicos y administrativos. También tendrán que informar los volúmenes, el precio de compra y la calidad del combustible. El gas importado no podrá revenderse ni transferirse a terceros.
El Ministerio de Hidrocarburos tendrá hasta 20 días hábiles para aprobar la reglamentación que establezca las condiciones para aplicar esta medida.