Efectivos de la Policía Boliviana impidieron que un grupo de maestros urbanos concretara una medida de crucifixión en la Casa del Maestro del departamento de La Paz.
El sector docente protagonizó gritos y empujones al intentar instalar las cruces en el recinto donde ya opera un piquete de huelga de hambre.
La protesta del magisterio responde al rechazo frontal a la descentralización de los institutos técnicos de Bolivia, norma que busca transferir la administración de los recursos humanos hacia los gobiernos departamentales.
La ejecutiva nacional de las federaciones
de maestros urbanos, Mirian Ayala, ratificó la realización de un paro nacional movilizado de 48 horas programado para los días lunes y martes ante la falta de apertura al diálogo por parte del Poder Ejecutivo.
"Les hemos pedido que retrocedan con su intención de descentralizar la educación boliviana, con la intención de transferir la administración de los recursos humanos de los institutos a favor de las gobernaciones", manifestó la dirigente del sector.
Por su parte, voceros del Gobierno central cuestionaron las medidas de presión e indicaron que existe desinformación promovida por los dirigentes de los educadores.
La administración estatal argumentó que la transferencia institucional prevé la asignación presupuestaria necesaria para la sostenibilidad de los centros formativos.