El pago con código QR se convirtió en el gran protagonista del sistema financiero boliviano durante 2025. A lo largo del año se realizaron 891 millones de transacciones bajo esta modalidad, movilizando $us 51.293 millones y consolidando al QR como el canal preferido para enviar y recibir dinero en el país, según datos de la Asociación de Bancos Privados de Bolivia.
La magnitud del crecimiento refleja un cambio profundo en los hábitos de consumo. El volumen transado más que duplicó al de 2024, cuando se reportaron $us 22.547 millones, evidenciando no solo un mayor número de operaciones, sino también montos más altos circulando a través de plataformas digitales. De hecho, el QR representó el 94% del total de Órdenes Electrónicas de Transferencia de Fondos interbancarias registradas en la gestión pasada.
El auge del llamado “QR Simple” se concentra principalmente en pagos cotidianos. El 88,4% de las transacciones fueron por menos de Bs 500 y casi la mitad no superó los Bs 50, lo que confirma su fuerte presencia en compras pequeñas y diarias. Este comportamiento marca una tendencia clara: menos uso de efectivo y mayor inclusión financiera impulsada por herramientas digitales accesibles desde el celular.