Durante años, el cielo amazónico del Beni fue utilizado como una autopista clandestina. Pequeñas aeronaves despegaban y aterrizaban en silencio, moviendo cargamentos ilícitos bajo la apariencia de vuelos privados o actividades rurales. Pero entre el 11 y 12 de febrero, ese engranaje logístico sufrió uno de los golpes más severos registrados en la región.
En una operación coordinada, la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn), a través de la Unidad Móvil de Patrullaje Rural (Umopar) Beni y bajo dirección funcional del Ministerio Público, desarticuló parte clave de la infraestructura aérea utilizada por organizaciones criminales. El resultado: 16 avionetas incautadas, combustible de aviación decomisado, cinco personas aprehendidas y una afectación económica que supera los 17,7 millones de dólares.
Operación “Sicuri”: intervenir el corazón logístico
El epicentro del despliegue fue el aeropuerto Germán Quiroga Guardia, en San Borja. Allí, efectivos de Umopar allanaron seis hangares presuntamente vinculados al tráfico de sustancias controladas. La escena evidenciaba una logística montada para operar con discreción: aeronaves resguardadas bajo techo, combustible almacenado de manera clandestina y una infraestructura lista para sostener vuelos constantes.
Once avionetas fueron precintadas para peritajes especializados de microaspirado, técnica que permite detectar rastros microscópicos de sustancias ilícitas. Además, se incautaron 1.500 litros de avgas. Solo esta intervención representó un impacto económico estimado en más de 17,4 millones de dólares.
Más que la cifra, el mensaje fue claro: la operación no apuntó únicamente a cargamentos, sino al sistema que hace posible su transporte.
Puerto Varador: logística en tránsito
El segundo golpe se produjo en Puerto Varador, donde el Grupo de Inteligencia y Operaciones Especiales Amazonía interceptó un eslabón móvil de la red. Cuatro ciudadanos bolivianos fueron aprehendidos mientras trasladaban una avioneta en proceso de desmantelación y sin matrícula, montada sobre un camión.
En el operativo también se secuestraron 120 litros de combustible de aviación, una vagoneta sin placas, un revólver calibre 38 con 15 municiones y dinero en efectivo: 30.000 bolivianos y 270.000 pesos argentinos.
En este caso, la afectación económica fue estimada en 341.300 dólares, una cifra menor frente al primer operativo, pero significativa en términos de interrupción logística.
Más allá de las incautaciones
El comandante de Umopar Beni, Sandro Peñarrieta Flores, subrayó que el objetivo fue desarticular la estructura aérea que permite a las organizaciones criminales mantener rutas activas en la Amazonía.
La operación no solo representa una incautación masiva de aeronaves, sino un intento por cortar el “puente aéreo” que conecta zonas de producción con puntos de salida. En un territorio extenso, con múltiples pistas y rutas fluviales, la lucha no se libra únicamente en tierra: también se disputa en el aire.