Un giro inesperado en el panorama internacional vuelve a encender la esperanza en la Verde. La renuncia de Irán al proceso clasificatorio y el ingreso de Irak en su lugar modificarían el esquema del repechaje, dejando a Bolivia con un camino más corto hacia el Mundial.
De concretarse este escenario, la selección nacional disputaría un solo partido para definir su futuro, y el rival sería Surinam. Un duelo decisivo que podría marcar un antes y un después para el fútbol boliviano, que vuelve a ilusionarse con la posibilidad de regresar a una cita mundialista.